La otra cara de Edvard Munch

Mucho se ha escrito sobre Edvard Munch, y mucho más aún, sobre su obra El Grito, que queramoslo o no es la representación exacta del hombre actual, con sus angustias y pesadillas. No es una fotografía, tal vez una radiografía del alma. Tal vez una de las expresiones plásticas más explícitas y claras del arte del siglo XIX y mediados del XX. De hecho se ha convertido en un ícono y nos hemos encargado de convertirlo hasta en un elemento publicitario.

Pero cualquier grito podría opacar una voz tenue, ecuanime y pausada. Es indudable que en este bello mundo tristemente manejado por unos medios abrumadoramente ignorantes, donde la arrogancia aflora perdidamente, el espectador común se pierde tal vez de otra realidad que seguramente tendrá visos de una belleza extrema.

Eso creo, ha pasado con Munch, aunque como decía, El Grito es una obra maestra, no se pueden dejar de lado, las otras, no menos importantes obras de este pintor Noruego que personificó un mundo dónde lo fundamental era la representación y disección de almas, según él mismo.

Estas palabras describen muy bien su obra, aunque son evidentemente la descripción de El Grito, su vida desafortunadamente fue teñida por el dolor y la tragedia, sobre todo por la muerte de su madre y hermana de tuberculosis en una edad muy temprana:

“Paseaba por un sendero con dos amigos – el sol se puso – de repente el cielo se tiñó de rojo sangre, me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio – sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad – mis amigos continuaron y yo me quedé quieto, temblando de ansiedad, sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza…”

IMAGEN ENCABEZADO – AL DIA SIGUIENTE, EDVARD MUNCH 1894-95
115 cms x 152 cms
OLEO SOBRE LIENZO

Pero no quiero extenderme más en un escrito árido y artificial, simplemente ahí les dejo unas cuantas imágenes de algunas obras que a mi manera de ver simplemente son fuera de serie, juzguen ustedes:

atardecer

ATARDECER. LAURA LA HERMANA DEL ARTISTA
EDVARD MUNCH 1888
75 cms x 100 cms
OLEO SOBRE LIENZO

munch00

ASHES. EDVARD MUNCH 1894.
OLEO SOBRE LIENZO
120.5 x 141 cm

Noche de verano, Edvard Munch

NOCHE DE VERANO- INGER EN LA PLAYA
EDVARD MUNCH 1889
126.5 cms x 162 cms
OLEO SOBRE LIENZO

Por: Alvaro Galindo Vácha

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